Casa de vacaciones en Altea: recorre sus calles blancas y relájate en la playa de la colorida Villajoyosa

Altea es un resplandeciente pueblo costero blanco, construido en una colina de la Costa Blanca. En comparación con otros destinos como Benidorm, esta ciudad se percibe como un auténtico respiro. Disfruta del ambiente mediterráneo, haz snorkel en alguna de sus playas de guijarros o visita las playas de arena de Albir y Villajoyosa. ¿Quieres descubrir la Costa Blanca lejos del turismo masivo? Después de leer estos consejos, considera una casa de vacaciones en Altea.

Comienza tus vacaciones en la Plaza de la Iglesia desde tu casa de vacaciones en Altea

El sol que se refleja en las casas encaladas te sumerge inmediatamente en el ambiente mediterráneo cuando paseas por las calles de Altea. La iglesia con su cúpula azul que se alza sobre las casas te puede hacer sentir incluso como si estuvieras en Grecia. Al recorrer la ciudad, llegarás poco a poco a miradores y a la pintoresca Plaza de la Iglesia, en lo alto. Esta pequeña plaza, rodeada de palmeras y terrazas, es un punto de encuentro acogedor. Da también una vuelta alrededor de la iglesia, pues en algún momento encontrarás balcones adornados con flores moradas.

Consejo: visita también la iglesia de San Miguel Arcángel, en las afueras verdes de Altea. Es una fiel réplica de una iglesia ortodoxa rusa, construida casi en su totalidad de madera.

Pasea por el paseo marítimo y visita los mercados semanales

Como en muchas localidades españolas, Altea cuenta con un largo paseo marítimo perfecto para caminar. Flanqueado por palmeras, invita a buscar una heladería o una terraza para descansar. Cerca del puerto deportivo, otra fila de palmeras y bancos crean el escenario ideal para disfrutar del ambiente nocturno en bares y restaurantes. Además, Altea se anima cada semana con su mercado local. La Calle Filarmónica acoge uno de los mercados más grandes de la Costa Blanca.

Haz snorkel en Playa Mascarat y toma el sol en Albir

La tranquilidad de Altea en comparación con otras ciudades de la Costa Blanca se debe a sus playas de guijarros. Estas son ideales para el snorkel, pero si buscas arena fina tendrás que desplazarte un poco más. Un buen ejemplo es la playa de Albir, situada a solo dos kilómetros al sur. Así, desde una casa de vacaciones en Altea puedes disfrutar de lo mejor de los dos mundos: una ciudad auténtica y tranquila y, a la vez, una playa de arena muy cerca.

Visita la colorida Villajoyosa desde tu casa de vacaciones en Altea

Al sur de Benidorm se encuentra Villajoyosa, un destino donde puedes relajarte en una amplia playa de arena. Lo que hace especial a esta ciudad son sus casas altas, estrechas y pintadas de colores vivos frente al mar. Antiguamente, estas viviendas de pescadores servían como punto de referencia para los marineros en alta mar. Hoy en día, siguen aportando un encanto único. Además, Villajoyosa no está saturada de turismo y es fácil encontrar espacio en su playa de más de 3 kilómetros de longitud.

Consejo: visita el Museo del Chocolate Valor y prueba unos churros con chocolate en la fábrica de esta marca. También hay otros dos museos de marcas de chocolate locales.

Peñón de Ifach: la icónica roca de Calpe

No muy lejos de Altea se encuentra Calpe, una ciudad con un carácter propio. Sus visitantes disfrutan de su playa de arena que desciende suavemente hacia un mar turquesa. Desde allí se contempla una enorme roca que se alza sobre el mar. Este monolito, conocido como Peñón de Ifach, forma parte de un parque natural y se puede subir por un sendero. En un tramo, el camino atraviesa la roca y conduce a un espectacular mirador con vistas sobre Calpe y la Costa Blanca. Atención: el acceso al Peñón solo se permite con entrada reservada. ¡Sin ticket no podrás subir!

Descubre el complejo rojo Muralla Roja

Tanto si eres amante del arte moderno como si no, los apartamentos del barrio de Manzanera en Calpe son demasiado singulares como para ignorarlos. Este complejo, similar a una fortaleza, está compuesto por viviendas a diferentes alturas. El arquitecto se inspiró en las ciudadelas del norte de África, aunque aquí la característica principal es el color: un rojo intenso. El acceso al interior no es libre, ya que el edificio funciona como residencia y alojamiento turístico, pero desde los alrededores podrás disfrutar de una fantástica vista de la bahía y del Peñón de Ifach.

Sigue el sendero Paseo Ecológico o haz una excursión en catamarán

Si buscas una ruta costera con rincones sombreados, elige el Paseo Ecológico, un recorrido de unos 4 kilómetros que une Calpe con Benissa. El desnivel es moderado, por lo que es apto también para niños. Los paisajes con calas escondidas y vistas al mar son espectaculares. Como alternativa al senderismo o la playa, apúntate a una excursión en catamarán: disfrutarás de la brisa marina, podrás contemplar la costa desde el mar y refrescarte con un baño.

Alquila una casa de vacaciones en Altea

Altea es un destino ideal para disfrutar de la Costa Blanca y su ambiente mediterráneo, sin las aglomeraciones turísticas. Sus playas son tranquilas y perfectas para el snorkel, mientras que las playas de arena de Albir o Calpe están muy cerca. ¿Quieres pasear por las calles blancas de Altea, cenar junto al puerto deportivo o hacer una inolvidable ruta costera? Reserva una casa de vacaciones en Altea y disfruta de unas vacaciones auténticas junto al mar en la Costa Blanca.